martes, 17 de noviembre de 2009

[...] Para todos los unos de enero


Puedes soplar un diente de león tras haber pedido un deseo.
También puedes pedir deseos al brindar con el champán justo después de las 12 uvas.
Puedes cerrar los ojos con todas tus fuerzas y pedir un deseo.

Pero el nuevo año no te traerá una nueva vida.

Eres tu la única persona que puede proporcionarte un cambio.
Moldea con tus propias manos lo que quieras obtener.
Que seas TU y no las circunstancias las que decidan como y cuando será el cambio.

Año nuevo es el que sigue de el anterior.
El que dejas atrás por causas temporales.
El tiempo nunca se detiene, al igual que tu vida.

Sopla, sopla y vuelve a soplar el diente de león, hasta que no quede más que el tallo.
No conseguirás nada.

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